Estar en forma no significa nada si no disfrutas de lo que haces. Eso es en lo que me he centrado en este último mes y medio, en disfrutar del proceso, de ver con satisfacción como las personas que me rodean y me acompañan crecen durante su desarrollo particular, a correr juntos y mejorar para conseguir nuestros objetivos. La superación personal es la mayor alegría. Gracias a ello he podido gozarme la Night Run de este año 2021 aquí en Las Palmas de Gran Canaria, y la Cochinero Challenge en Ingenio en el este de la isla.
De la bici al asfalto
Cada vez que empiezo a correr, a tener la rutina de hacerlo regularmente, después de unos meses de ciclismo me encuentro con las dudas (más bien con el temor) de si voy a disfrutar de la carrera o si voy a tener lesiones. Uno nunca olvida que se tiene el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda reconstruido. El impacto contra el suelo es perjudicial si no tienes una masa muscular adecuada. Siempre noto ese cambio tan drástico de modalidad deportiva. Las articulaciones se recienten y el tiempo de recuperación es algo más largo.
La pantorrilla, la zona de los músculos gemelos y cuádriceps y la zona de los isquiotibiales son partes de mi cuerpo que tengo que fortalecer, siempre. No hay otra manera, de lo contrario sé que lo pasaré mal, que sufriré más de lo debido y no disfrutaré de la práctica. Aparte de la continúa y dolorosa molestia en el pubis, que ahí sigue. ¿Para qué entonces me pongo a correr? Porque las ganas de volver a disfrutar de una carrera popular, de la gente, del ruido, del ambiente, de volver a correr con amigos una prueba eran mi mayor motivación.
Entrenando con responsabilidad
Me puse «manos a la obra», empecé a entrenar con mi amiga Alejandra un mes antes de la primera carrera, la NightRun de 10k. Sin prisas, sin alardes, tranquilo y a ritmo suave, acompañándola a ella y ayudándola a mejorar sus prestaciones. No niego que correr a un ritmo más lento me perjudica, me duelen más los gemelos y sufro corriendo.
Pero poco a poco fui acostumbrando a mi cuerpo al golpe constante de mis pies contra el suelo. La musculatura en 15 días respondió bien al cambio y al esfuerzo. 4 entrenamientos, unos 10 kilómetros una semana antes de la carrera y par de entrenamientos de intervalos de alta intensidad (HIIT) fueron suficientes para saber que correría con alegría y disfrutando del momento.
Una semana, dos carreras
Después de terminar con Alejandra los 10 kilómetros nocturnos, con una locura de ambiente y completando el trabajo físico con mucha satisfacción y sin lesiones, comenzaba la semana con muchas ganas de exprimirme, de correr más y de preparar la carrera de obstáculos que tenía solo unos días después.

Fue tanta la seguridad en mi estado de forma que casi pongo en riesgo mi participación. 4 días antes decidí ponerme como objetivo correr 21.1km. Sí, media maratón desde Escaleritas hasta El Confital para correr en tierra, pasando por La Playa de Las Canteras y volviendo por la Avenida Marítima. Pensaba que necesitaba correr con el calzado de trial, unas zapatillas de correr por tierra, con tacos, pero algo ya desgastados. Nunca podía imaginar que ese entrenamiento me provocarían unas bolsas en la parte interna de la planta de ambos pies.
Heridas superficiales pero molestas, quemaduras provocadas por la propia humedad y el roce en la desgastada suela. Lo sé, son zapatillas para tirar a la basura. No tenía otro calzado para correr en tierra los 12k de la Cochinero. Aún así, con las bolsas secas pero con las heridas aún por curarse, pude hacer la carrera de obstáculos sin mayores alardes que terminarla.
Fue una carrera diferente, con muchos obstáculos al principio, una constante subida camino zona de La Pasadilla y descenso hasta el centro de Ingenio donde encontraría unos cuantos obstáculos. Lo reconozco, no tengo ni la habilidad ni la fuerza para completar las más de 30 dificultades de la prueba, hice más burpees que obstáculos, pero acabé la carrera.
Estar en forma no significa nada si no disfrutas
Así de claro. Heridas y pubalgias aparte, me encuentro en muy buena condición física. Disfruto de lo que hago y cómo lo hago. El cansancio acumulado apenas se nota y recupero de manera óptima. Como de manera regular, me alimento responsablemente, descanso bien y hacer Yoga siempre ayuda unas cuantas veces a la semana. Pero lo importante para mí, sin duda, es que disfruto del proceso, de conseguir el objetivo y de la satisfacción que ello me provoca.
No me quiero quedar ahí, mi idea es compaginar ambos deportes, running y ciclismo, acompañado siempre de mi rutina, comer y descansar con responsabilidad. A veces pienso en plantearme hacer un maratón, quizás un triatlón, quizás una vuelta en bicicleta a toda la isla de Gran Canaria. Siento que lo puedo hacer, tal vez lo haga más pronto que tarde. Quizás, quizás, quizás…


